El disfrute de lo cotidiano.
Un café al amanecer o un mate compartido son rituales que nos pertenecen. Pequeños momentos donde hacemos una pausa. Desde "Mis tazas Mononas" creemos que los objetos que te acompañan deben ser igual de especiales.
Cada pieza nace de un proceso lento y cuidado: desde el diseño exclusivo a mano alzada hasta la alquimia de nuestros pigmentos, que se funden en el horno a 1060° de fuego.
El resultado es una pieza con alma, nacida para integrarse a tu espacio y recordarte que lo único es, por definición, irrepetible.